Sara Morales · Psicóloga General Sanitaria
Psicóloga para adolescentes en Zaragoza
La adolescencia es una etapa de cambio intenso: un torbellino de emociones que a veces complica la convivencia en casa. Detrás de los cambios de humor, los silencios o las discusiones hay un proceso necesario, el de construir una identidad propia.
En mi consulta en el centro de Zaragoza acompaño a adolescentes y a sus familias cuando ese proceso se vuelve demasiado difícil o angustiante.
Una etapa que también pide apoyo
No os ponéis de acuerdo, no acepta consejos, cambia de humor, no quiere escucharos. Mucho de eso forma parte de crecer. Pero a veces el malestar va más allá y vuestro hijo o vuestra hija lo pasa realmente mal, aunque no sepa o no quiera decirlo.
Es importante que estéis presentes y disponibles en esta etapa. Y cuando no basta, la ayuda de un profesional puede orientarle y acompañarle.
Señales que pueden indicarlo
Algunas de las situaciones por las que las familias suelen consultar:
- Cambios bruscos de humor o irritabilidad constante.
- Se encierra y evita a la familia o a los amigos.
- Baja el rendimiento o no quiere ir a clase.
- Tristeza, apatía o pérdida de interés.
- Nervios, ansiedad o preocupación excesiva.
- Cambios en el sueño o en la alimentación.
- Conflictos continuos en casa.
Cada situación es diferente, y se aborda teniendo en cuenta la edad, la personalidad y las circunstancias de cada adolescente.
¿Adolescencia normal o momento de consultar?
La adolescencia trae cambios de humor, necesidad de intimidad, discusiones con los padres y ganas de pasar más tiempo con los amigos. Todo eso forma parte de crecer y no tiene por qué preocupar.
Conviene consultar cuando el malestar se mantiene durante semanas, cuando va a más o cuando empieza a afectar a su vida diaria: deja de ir a clase, se aísla por completo, duerme o come de forma muy distinta, o en casa la convivencia se ha vuelto muy difícil. Ante la duda, una primera entrevista ayuda a ver si hace falta un acompañamiento y de qué tipo.
Motivos de consulta más frecuentes
Estas son algunas de las situaciones con las que más trabajo en la adolescencia:
Ansiedad y bloqueos
Nervios ante los exámenes, miedo a lo que piensen los demás, ataques de pánico o una preocupación que no le deja descansar. Más sobre la ansiedad.
Tristeza y cambios de ánimo
Apatía, irritabilidad o pérdida de interés que pueden esconder una depresión.
Autoestima e imagen corporal
Inseguridad, comparación constante o una relación difícil con el propio cuerpo y con la comida. Más sobre autoestima y sobre anorexia y bulimia.
Conflictos en casa
Discusiones continuas, dificultad para hablar o una separación de los padres. A veces conviene trabajar también en terapia familiar.
Amistades y acoso
Problemas para encajar, soledad o situaciones de acoso escolar y ciberacoso.
Móvil, redes y videojuegos
Cuando las pantallas ocupan demasiado y generan conflictos. Más sobre la adicción a las nuevas tecnologías.
Estudios y desmotivación
Bajada del rendimiento, falta de ganas o rechazo a ir al instituto, que muchas veces reflejan un malestar más profundo.
Su espacio y la confidencialidad
Para que un adolescente se abra necesita sentir que la consulta es un lugar propio, donde puede hablar sin que todo lo que diga llegue a casa. Por eso lo que cuenta en las sesiones es confidencial.
Eso no significa dejar fuera a los padres: con ellos mantengo encuentros para orientarles y compartir cómo va el proceso, siempre cuidando la confianza del adolescente. Y si apareciera una situación de riesgo para su seguridad, los padres lo sabrían. Esta regla se explica desde el principio, para que todos sepan a qué atenerse.
Cómo trabajo con adolescentes
Con el adolescente hablamos y analizamos lo que le preocupa: nos paramos a pensar qué le ocurre y qué le impide sentirse bien en ese momento. Necesita un espacio propio, donde poder hablar con confianza y sin sentirse juzgado.
Soy Psicóloga General Sanitaria, colegiada A-3281, con formación en psicoterapia psicoanalítica con niños y adolescentes y experiencia en el área infanto-juvenil.
Cómo es el proceso
Entrevista con los padres
Empezamos con una primera entrevista con vosotros. Me contáis qué os preocupa y vemos las posibles formas de abordarlo.
Sesiones con el adolescente
Después comienzan las sesiones con vuestro hijo o vuestra hija, en un espacio propio para hablar de lo que le ocurre. Duran 45 minutos.
Seguimiento conjunto
Cada cierto tiempo nos reunimos para una entrevista de devolución: os cuento cómo va y seguimos el proceso juntos.
En el centro de Zaragoza
La consulta está en la calle Don Jaime 7, en pleno centro de Zaragoza.
Preguntas frecuentes sobre la terapia con adolescentes
Es frecuente. La primera entrevista es con los padres, y en ella vemos cómo planteárselo para que no lo viva como una imposición.
Sí. La primera entrevista es con los padres y, a lo largo del proceso, hacemos entrevistas de devolución para seguirlo juntos. Vuestro apoyo es una parte importante.
Son un espacio para hablar. Analizamos lo que le preocupa y pensamos juntos qué le ocurre y qué le impide sentirse bien.
Las sesiones con adolescentes duran 45 minutos.
No hay un plazo igual para todos. Depende de lo que le ocurre y de cómo evoluciona. Lo vamos revisando en las entrevistas con los padres.
Estoy para ayudaros
Si queréis que hablemos de lo que le ocurre a vuestro hijo o a vuestra hija, podéis reservar una cita o escribirme. Estaré encantada de escucharos.
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